Paradores: los hoteles con señales propias

Una de las cosas que más llama la atención de los Paradores es que están particularmente bien señalizados. No es que las indicaciones por el camino sean profusas, que también, sino que los Paradores han tenido tradicionalmente señales propias diferenciadas, hasta el punto de estar oficialmente reconocidas como cualquier otra señal.
Ahora, aunque la indicación ya no está incluida reglamentariamente, parece que esta curiosa costumbre de señalizar los Paradores se resiste a desaparecer. Por ejemplo, así se indica el acceso a Alarcón y su Parador desde la superviviente N-III:

La antigua N-III, Alarcón y un Parador en un castillo… lo tiene todo.

El vigente Reglamento General de Circulación solo prevé un pictograma genérico para alojamiento, el primero de la imagen inferior, distinto de otros alojamientos específicos como campings, remolques-vivienda y albergues de juventud (nada que ver con los antiguos albergues de carretera, a los que dedicaremos una entrada en el futuro).

Muchas señales, pero pocos Paradores.

Pero desde luego no era así en el pasado. Por ejemplo, cuando en 1992 el Ministerio de Obras Públicas y Transportes decidió hacer un lavado de cara a las señales verticales españolas, todavía conservó la mención específica a los Paradores:

Todavía clasificados por categorías.

Sin duda, la mayor atención a los Paradores se la dedicó la Circular de 1962 de la Dirección General de Carreteras y Caminos Vecinales, que mostraba un verdadero empeño por distinguir los Paradores y Albergues de cualquier otro tipo de alojamiento hostelero, lo que casa bien con la filosofía de expansión de la red de Paradores imperante en la época: las señales propias no son una coincidencia, sino la expresión del plan turístico de mediados del s. XX.
En la circular nos encontramos las siguientes señales verticales:

Señales indicadoras de distancia a un Albergue, Parador, Hostería, Hotel o Refugio de la Dirección General de Turismo (a menos de 150 km.). Del Albergue Nacional de Aranda ya hablaremos…
Señales indicadoras de dirección en similares términos.
Señal de proximidad de alguno de los alojamientos anteriores.

Con el progresivo alejamiento de la red de Paradores del poder público (que nunca ha abandonado definitivamente), las señales verticales han dejado de referirse específicamente a los Paradores, pero aún quedan incontables ejemplos repartidos por las carreteras españolas, aunque desgraciadamente algunos se van perdiendo (atención a la espectacular señal al primer Parador de la red, con una curiosa «T»):

Y es que automóvil, turismo y Paradores son, al fin y al cabo, parte de una interesantísima historia compartida.

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