
El mapa que en cada Parador recibe al viajero se ha convertido en un verdadero emblema de la red y en uno de sus iconos más reconocidos. Desde el principio de nuestras incursiones en los Paradores nos preguntábamos quién sería el autor de tan singular obra y, afortunadamente, en estos días hemos tenido la doble fortuna de resolver esta incógnita y de conocer personalmente a Javier Esperanza, gracias a Paradores.

Javier nos cuenta con orgullo que el mapa de Paradores es una obra muy compleja, y que costó mucho trabajo hacer. Y es que el mapa está configurado como una suerte de puzzle sobre el que superponen nada menos que el casi centenar de grabados de cada uno de los Paradores de España que existen en la actualidad. El trabajo, claro está, no es solo la composición, que ya de por sí es compleja, sino la realización de cada una de las planchas, en negativo, que luego se estampan individualmente sobre el mapa con ayuda del tórculo.
Javier es el autor de todas ellas, desde su concepción inicial, y, además, en algunos casos como el Parador de El Saler, por partida doble, ya que entre la primera versión y la actual los inmuebles han sufrido notables cambios estéticos. Es un lujo poder contemplar a Javier pasar las planchas metálicas de cada Parador que atesora en una pequeña caja que parecería que guarda las esencias de toda la red y que ha concebido personalmente a partir, en muchos casos, de visitas personales a cada Parador en cuestión. Es sorprendente el reducido tamaño de cada plancha, aunque quizás esto sea percepción nuestra: en el mapa dan la impresión de ser más grandes.


La relación de Javier con Paradores va camino de su trigésimo aniversario. Nos cuenta que, a mediados de los años 90, Paradores buscaba cambiar su imagen y, con ella, el mapa luminoso que precedía al actual. Nuevos Paradores, el cierre de otros y, en definitiva, un cambio de rumbo que necesitaba un mapa renovado. Tras algunos bocetos e ideas preliminares, acordaron el modelo actual y así surgió el primer mapa que tiene la enorme ventaja de la versatilidad. Aunque el elevado número de Paradores que existe en la actualidad (más las próximas aperturas) le complican el trabajo. «Nos hemos tenido que meter en Portugal», nos cuenta entre risas, para explicarnos que es difícil encajar todos los dibujos dentro del contorno del territorio de España.




En nuestras visitas a Teruel y Almagro.
El estudio de Javier, donde nace toda la magia del mapa, es un pequeño rincón madrileño donde el artista crea y almacena parte de su obra, que no se reduce solo al grabado. De hecho, Javier nos habla con pasión de su faceta de pintor y de cómo la pintura es para él tan importante como lo es el grabado. Íbamos con el foco puesto en el mapa, pero no se nos escaparon ni los grabados ni las pinturas que pueblan el estudio.


¡Una experiencia única! ¡Mil gracias, Javier!
