Parador de Zamora: renacimiento castellanoleonés

En verano, de camino a tierras gallegas, nos hospedamos en el Parador zamorano. Destino que, no hay ni que decirlo, merece una visita ex profeso, aunque para nosotros fuera un alto en el camino. Las bondades de Zamora son de sobra conocidas, pero podemos destacar su historia, lo bien conservado que está el casco histórico y, cómo no, su gastronomía.

El claustro sin duda es una de las mejores partes del Parador

El Parador, antiguo palacio de los condes de Alba de Aliste, se encuentra en pleno centro, a los pies del Duero, ocupando un imponente edificio renacentista que no renuncia a comodidades como una estupenda piscina con la que mitigar los rigores de la canícula mesetaria como la que nos perseguía durante esos días.

El agradable jardín del Parador con su bendita piscina y con el Duero detrás.

El inmueble es bastante amplio, como las habitaciones, y es un punto estratégico no solo para conocer la ciudad, sino para explorar toda la provincia e incluso atreverse con alguna incursión en las vecinas tierras lusas.

Renacentista por dentro y por fuera.

La inauguración del Parador tuvo lugar en 1968, tras un par de años de obras, en plena etapa desarrollista. Desde entonces es un icono del turismo zamorano y, sin duda, un auténtico clásico de la red, en el que su nombre original, Parador Nacional de los Condes de Alba y Aliste, ciertamente impactante, aparece irremediablemente entre los más célebres de cualquier listado añejo de Paradores.

Por cierto, el Parador acaba de cerrar sus puertas hasta 2026 para acometer determinadas mejoras y una puesta al día, por lo que no es posible, de momento, hacer reservas. A nosotros esto nos parece un motivo estupendo para anotarnos una segunda visita en cuanto reabra su enorme puerta.

¿Dónde? En la ciudad de Zamora.
Tipo: Esentia.
La zona: el Parador se encuentra en pleno centro de la ciudad. Está cerca de Galicia, Asturias y Portugal, además de otros lugares de interés castellanoleoneses, por lo que, aparte de todo el atractivo urbano de Zamora, las posibilidades son infinitas. Por citar algunas: Toro y su vino, Arribes del Duero, Sanabria o la Sierra de la Culebra.
Parador nº 53.

Un comentario sobre “Parador de Zamora: renacimiento castellanoleonés

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑